los peligros que se pueden derivar de la falta de resistencia
mecánica causada por el ataque de los insectos
y los hongos a las maderas de sustentación puestas
en obra, tales como pilares, vigas, solivierías,
etc…
La durabilidad de la madera incluso en aquellas maderas
más resistentes no impiden por si misma el
deterioro causado por agentes bióticos o abióticos.
Para combatir eficazmente estos enemigos de la madera
(el agua, los rayos ultravioletas y los microorganismos)
hay que recurrir a los medios que ofrece la química
moderna.
El tipo de protección requerido
vendrá definido por la clase de riesgo en que
se encuentra el elemento de madera. En la tabla siguiente
se relacionan de forma general el tipo de protección
con la categoría del riesgo. El tipo de protección
se define en función de la penetración
alcanzada por el protector en la madera y por la cantidad
de producto que se introduce dentro de la misma, que
dependen del producto protector.
Clase de Riesgo: Situación
del elemento
Tipo de Protección
Bajo cubierta, completamente protegido de la intemperie
/ no expuesto a la humedad
No necesaria Recomendable una protección
superficial
Bajo cubierta y completamente protegido de la
intemperie pero en la que se puede dar ocasionalmente
una humedad ambiental elevada
Es necesaria una protección superficial
Muy recomendable una protección media
Descubierto pero no en contacto con el suelo
Es necesaria un protección media Recomendable
una protección profunda
En contacto con el suelo o con agua dulce y expuesta
a una humidificación permanente
Acreditada en tratamientos de desinfección, desratización, desinsectación y control de ave surbanas.Tratamiento de prevención y protección de la madera frente a plagas